17 JUN, 2015

Berlín

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Habían pasado siete años desde nuestro primer viaje juntas a Edimburgo, cuatro desde que visitamos Londres. En estos cuatro años hemos abrazado a nuestros bebés por primera vez, hemos disfrutado de verles crecer sanos y felices pero también hemos llorado lágrimas de despedida. En todo este tiempo nos hemos aferrado a aquellas risas, confesiones, paseos y buenos momentos deseando que volviese a llegar una nueva oportunidad.

Berlín nos la volvió a dar.

Ellas son mis compañeras de vida y, junto a ellas, escribo este diario viajero.

DÍA I

El primer día en Berlín realizamos un tour histórico Cultour. Fueron cuatro horas fascinantes en las que cada rincón, cada edificio parecían cobrar vida gracias a los relatos históricos de la guía. Sin duda una experiencia, 100% recomendable ¡Gracias, Laura!.

Por la tarde repetimos con un tour por el barrio judío,  zona que invita a pasear y perderse por sus calles, el mercado... Conocer la historia de los monumentos dedicados a los judíos, sus sinagogas y los preciosos patios reconvertidos que en su día formaron parte de viviendas, sin olvidar el arte callejero tan característico de esta ciudad.

De este tour destacaría estos tres lugares que no os podéis perder si visitáis Berlín:

1. El monumento de Rosenstraße se encuentra en una plaza junto a los cimientos de una antigua sinagoga judía. La escultura de piedra recuerda a las mujeres alemanas que se manifestaron pacíficamente durante días soportando el cruel invierno de 1943 hasta que consiguieron la liberación de sus maridos judíos. Lo que más me impactó es la segunda parte de la escultura que no se ve en esta foto. Un hombre sentado solo en un banco, sinónimo de la indiferencia de tantos ciudadanos ante lo que estaba ocurriendo en su país.

2. Clärchens Ballhaus, un edificio cautivador, salón de baile de principios del siglo XX donde además se puede disfrutar de una deliciosa comida alemana.

3. El callejón Dead Chicken Alley, que sin duda os recomiendo visitar, es tan solo una muestra del arte callejero que surge tras la caída del muro.

DÍA II

Nos dirigimos hacia Mauer Park (paque del muro) donde cada domingo hay mercado animado por algunas actuaciones.

Desde el parque paseamos por Oderberger, una calle muy bonita que ofrece gran variedad de restaurantes donde tomar un brunch, en dirección a Kulturbrauerei.

Kulturbrauerei es una antigua fábrica de cerveza, hoy en día transformada en un centro de arte que también ofrece un food market donde comer una hamburguesa, pita o perrito caliente..

La siguiente parada fue el parque Volkspark, donde aprovechamos para hacer una merecida pausa. Aunque no lo fotografié, nos encanto ver una gran esplanada donde había gente celebrando cumpleaños, haciendo picnic o pasando un buen rato con los niños.

DÍA III

Nuestro tercer y último día en Berlín lo dedicamos a pasear de nuevo por el centro de manera más relajada y divertida gracias al paseo en "conference bike", una bici que permite llevar hasta 7 ciclistas dispuestos de manera circular.

Regresamos al barrio judío para comer en la terraza de Clärchens Ballhaus.

El broche final a este viaje lo pusimos en el Tempelhofer Park, un antigüo parque reconvertido en zona recreativa, donde pudimos hacer el ganso bajo el cielo azul de Berlín.

Ha sido un placer descubrir esta ciudad llena de contrastes. Y a vosotros, ¿qué sensaciones os causó esta ciudad?.

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© JESSICA DAVEY PHOTO
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MADRID